Descripción
¿Queremos un mundo que pueda llamarse justo? Entonces al mismo tiempo, queremos un mundo bello. Jamás la Belleza debió servir para enmascarar situaciones de injusticia, o menos aún, adornar la injusticia. El arte no es un adorno.
Entendemos el arte y la práctica artística como inseparables de valores, una intervención artística implica siempre un posicionamiento ante el mundo que nos rodea. En este sentido, la necesidad de plantearnos las relaciones y/ o tensiones entre las ideas de belleza y justicia, se une de forma natural a la inquietud por el valor de la paz. Es función del arte imaginar otro mundo posible…y deseable. Debemos ser los que plasmemos cómo debe ser un futuro pacífico, bello y justo.





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